Datos de más de cien mil personas, analizados durante tres décadas por investigadores de la Universidad de Harvard (EE UU), sugieren que seguir una dieta saludable a los cuarenta años influye en la calidad de vida treinta años después. Matizan que una de cada diez personas mantuvo una buena salud física, cognitiva y mental hasta los 70 años o más.
En el estudio se hace hincapié también la posibilidad de lograr un envejecimiento beneficioso, concretamente entre un 43 % y un 84 % más de probabilidades de estar bien física y mentalmente a los 70 años en comparación con aquellos que no lo hicieron. “Lo que se come en la mediana edad puede desempeñar un papel importante en el envejecimiento”, subraya Anne Julie Tessier, primera autora de este trabajo que presentó en las jornadas científicas de Nutrition 2024, en Chicago. Para esta investigadora “las personas que siguieron patrones dietéticos saludables en la mediana edad, especialmente aquellos ricos en frutas, verduras, cereales integrales y grasas saludables, tenían significativamente más probabilidades de lograr un envejecimiento saludable”.
Por el contrario, una mayor ingesta de grasas trans, sodio y carnes rojas y procesadas se asociaron con menores probabilidades de un envejecimiento saludable. Si bien estudios anteriores demostraron que una dieta saludable puede ayudar a prevenir enfermedades crónicas, este trabajo es el primero en analizar el envejecimiento saludable, definido no sólo como la ausencia de enfermedades sino también como la capacidad de vivir de forma independiente y disfrutar de una buena calidad de vida.
José María Fernández-Rúa
PUBLICADO EN A TU SALUD (LA RAZÓN) EL DOMINGO 8 SEPT 2024